El proyecto de Resiliencia y seguridad digital de Asuntos del Sur se enfocó desde el año 2018 a fortalecer las capacidades y tácticas de defensa en seguridad digital de organizaciones de la sociedad civil y activistas en contextos altamente hostiles para los derechos humanos y participación cívica.
Tiene por objeto fortalecer las capacidades de monitoreo y evaluación de organizaciones de la sociedad civil latinoamericana vinculadas a democracia, gobernanza y derechos humanos.
Buscamos promover la participación de la sociedad civil en la rendición de cuentas y la definición de políticas públicas a nivel local desde el marco del Gobierno Abierto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
Proyecto que trabaja con la cohorte de proyectos financiados por IDRC para desarrollar aprendizajes sobre la participación política y las estrategias de superación de las violencias en las juventudes de América Latina.
Fortalecer activismos innovadores y liderazgos emergentes de América Latina a través de la generación de del debate en espacios de encuentro y la capacitación en herramientas de alto impacto a bajo costo.
Abordamos cómo las violencias de género que padecen las mujeres y feminidades obstaculizan su participación política, e identificamos en qué modo su activismo puede ser una herramienta emancipatoria
Los recientes relatos sobre supuestas recuperaciones democráticas en países como Bangladesh, Brasil y Polonia exageran el alcance de la llamada “resiliencia democrática”. A partir de un análisis comparado de países que transitaron entre democracia y autoritarismo desde 1994, este trabajo muestra que la mayoría no logra recuperaciones sostenidas, debido al peso persistente de los legados autoritarios, los incentivos de los nuevos gobiernos para conservar mecanismos de poder heredados y un contexto internacional cada vez más tolerante con el autoritarismo.
Un análisis global demuestra que recuperar la fortaleza institucional después de un período autoritario es excepcional; los daños institucionales de los gobiernos autoritarios rara vez se revierten por completo. La lección para Argentina: es crucial proteger las instituciones ahora, porque la «vuelta a la normalidad» es una ilusión.
La creencia de que las democracias pueden «rebotar» y fortalecerse tras un gobierno autoritario es, según la evidencia, un espejismo. La experiencia internacional revela que 9 de cada 10 países que superan un retroceso autoritario fracasan en sostener la recuperación por más de cinco años. La resiliencia es la excepción, no la norma.
¿Por qué la recuperación es tan frágil? Tres factores clave:
Los Legados que Persisten: Los líderes autoritarios no se van sin dejar una marca profunda. Modifican leyes, copan la justicia y los medios, y reescriben las reglas de juego. Estos cambios son extremadamente difíciles de revertir, como muestran los casos de Polonia y Estados Unidos, donde los tribunales y leyes amañadas por gobiernos anteriores continúan definiendo el panorama político años después.
El Oportunismo de las Coaliciones: Las alianzas que derrotan a un gobierno autoritario a menudo prometen restaurar la democracia, pero una vez en el poder, frecuentemente conservan y aprovechan los resortes autoritarios heredados. Zambia y Perú son ejemplos de cómo las coaliciones «prodemocráticas» pueden terminar concentrando el poder y persiguiendo a la oposición.
Un Contexto Global Hostil: El apoyo internacional a la democracia se ha debilitado. Potencias como Estados Unidos y Europa han reducido su prioridad en la promoción democrática, mientras que actores autoritarios como Rusia y Turquía interfieren activamente en los procesos políticos de otros países. Además, el apoyo ciudadano a la democracia está en declive global, con una caída del 15% en América Latina en la última década.
El Caso Argentino en el Espejo Global:
El gobierno de Javier Milei se alinea con este patrón global de regresión. En menos de dos años, ha firmado una cantidad récord de decretos de necesidad y urgencia, designado jueces de la Corte Suprema sin acuerdo del Congreso, y desmantelado agencias estatales clave. Los ataques sistemáticos a la agenda de derechos humanos, la estigmatización de opositores y la represión de la protesta social son prácticas que, según el análisis, dejan un daño institucional duradero.
Prevenir, No Curar
La lección central es que no se puede esperar a que pase la «tormenta» autoritaria para volver a la normalidad, porque la normalidad previa ya no existirá. Reconstruir la democracia es mucho más difícil que desmantelarla. La única estrategia efectiva es la prevención: fortalecer urgentemente las barreras de contención, como la independencia judicial, los medios libres y los procesos electorales sólidos, para proteger el capital democrático que aún permanece.
¿Te interesa profundizar en los casos de Brasil, Bangladesh y las estrategias concretas que países como Alemania están implementando para blindar sus democracias?
Leé el análisis completo publicado en Le Monde diplomatique – edición Cono Sur:
Una versión de este artículo se publicó primero en el Journal of Democracy. Este contenido forma parte de un proyecto de investigación apoyado por el International Development Research Centre.
El taller Futuro de los Gobiernos, organizado por Asuntos del Sur y CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, reunió a equipos gubernamentales, organismos regionales, sector privado, academia y sociedad civil en una jornada intensiva orientada a explorar escenarios, identificar señales de cambio y reflexionar sobre las capacidades que requerirán los Estados en las próximas décadas.
El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (IEPC Jalisco) y Asuntos del Sur (ADS) firmaron un Acuerdo de Colaboración destinado a promover iniciativas conjuntas que impulsen la participación ciudadana, la educación cívica y la innovación democrática en México.